¡Un 2018 en éxtasis!


Lo que único que me extasiaba de “Sex and the City” era cuando Carrie escribía su artículo.

Han pasado por lo menos quince años y sigo probando esa sensación ¿cómo escribir lo que pienso sin pujo y sin vergüenza? Sin temor a la crítica, al ridículo, a sentirme inexperta, ignorante y no adapta. Sin nada que contar ni aportar.

Esa era yo. Ahora me acepto. Con faltas de ortografía y sin títulos, transpirando soledad y no tabaco. Sintiéndome en compañía de amigos que no conozco en esta búsqueda continua de respuestas del ser y su razón de ser en esta vida…

Me faltaba solo una cosa: lanzarme. Me he auto-extasiada.

¡Feliz 2018!

29 ABRIL 2015: NI SABER DE ADIÓS, NI OLER A PAUSA DE REFLEXIÓN


Autor: Blogracho

Este post no debe ni saber de adiós, ni oler a pausa de reflexión. No es un adiós porque seguiré escribiendo, ni es una pausa de reflexión porque no estoy buscando un modo diplomático para terminar con una relación: yo no dudo de mi amor por la escritura. Es un post para contarte como están las cosas.

La semana pasada que no pude escribir por temas personales tuve la oportunidad, a más de reposarme, de reflexionar sobre la importancia del blog, de la escritura y otros aspectos primordiales para mí; y no sé si por casualidad o porque era lo que yo estaba buscando y necesitaba en ese momento, llegó a mis ojos esta frase: proyecta bien tu vida y sigue adelante con confianza.

Y es por esto que en este momento es necesario que yo desacelere, no sin antes informar a mis lectores que esa promesa – hecha con la ilusión de crear un vínculo publicando todos los días a media noche – no puedo seguir manteniéndola.

Por el momento no sé con qué periodicidad lograré publicar, pero me esforzaré a continuar con las publicaciones de “The Elements of Style” todos los martes y miércoles.

Hasta la próxima.

20 ABRIL 2015: DADME UN BALCÓN Y SERÉ PRESIDENTE


Autor: Blogracho

José María Velasco Ibarra[1] dijo: “Dadme un balcón y seré presidente”.

Yo te digo: “Dame diez palabras y seré una escritora”.

Regálame diez palabras: las que se apoderen de tus pensamientos en este momento o aquellas que representen algo para ti o aquellas que detestas o aquellas que amas o de cada una de estas categorías; tuyas, robadas, profundas o superficiales. Simplemente, escríbeme diez palabras, y daré lo mejor de mí para regalarte un cuento.


[1] José María Velasco Ibarra (Quito, 19 de marzo de 1893-30 de marzo de 1979) fue presidente del Ecuador por elección popular en cinco ocasiones, en dos de estas se autoproclamó Dictador. (Wikipedia)

07 ABRIL 2015: TERCER ANIVERSARIO


Autor: Blogracho

Ayer Blogracho cumplió tres meses, y las estadísticas del Blog no pintan mal:

statistiche

La que pinta mal en estos días soy yo… Estoy pasando por lo que yo he decidido llamar “una crisis de identidad gratuita”.  Sigue leyendo

13 MARZO 2015: COMO GATO ENLOQUECIDO


Autor: Blogracho

Los cuarenta y cuatro minutos ya pasaron y yo apenas estoy iniciando este post. Cómo quisiera volver a inicios de este año y mirar la televisión un viernes por la noche en completa calma o caer rendida poco después de las diez de la noche. Olvidarme que hice un compromiso contigo y que quizás soy la única que lo recuerda y a la única a la que le importe. Me repito que es inútil: que para escribir un gran mojón de palabras es mejor no escribir nada. Pero en el intento de auto-doblegarme esta idea salta como un gato enloquecido – y los gatos nunca se equivocan – respiro y me recuerdo que un día te prometí que crearía un vínculo contigo, que te hablaría todos los días a media noche de Italia, y es eso lo que estoy haciendo.

Pero el escritor es humano y su vida es como la de cualquier personaje de un libro, y yo no soy más que otro personaje de este libro infinito; que al autor de este libro no le convence de mí esto o aquello y que está probando a limarme, a quitarme los excesos y a completarme con lo que me falta, que me está modelando.

Hoy estoy abatida.  Me alegra no haberte fallado, pero siento no haber hecho lo mejor que podía.

05 MARZO 2015: EN TODAS LAS CONJUGACIONES POSIBLES


Autor: Blogracho

¡Hoy dos meses del blog! Todo del puta madre – en todas las conjugaciones posibles: sacadera de puta, sacadera de madre, del hijuemadre – y así sucesivamente.

Gratificante sí, pero extenuante.

Tanto lo aprendido, tanto lo mejorado, que una semana no me bastaría para contarles todo. Pero de una cosa quisiera hablarles, algo que me ha golpeado como resaca con vino de mesa.

Alguien cercano a mí, y que leyó mis post apenas supo que andaba de bloguera, me dijo que no me reconocía, que escribía en modo triste y como alguien insatisfecho y reprimido. Y tanto para completar la resaca, como cuando se tiene que trabajar al día siguiente, me preguntó si yo era feliz.

Para tranquilidad de esta persona, sí, y sigo siendo la misma de hace diez o quince kilos atrás. Esa a la que la vida no le da problemas, le da solo oportunidades. Esa que está en el top ten de las diez preferidas de Dios. Esa que ve siempre el vaso lleno y con unos hielitos picados, hojitas de hierbabuena (a veces hierba de la buena), azúcar de caña, que el ron no lo ve porque va mezclado con el agua y limoncito.

El punto es que escribir literatura, no es como escribir un diario. Y eso es lo que yo intento, escribir literatura, a través de textos donde pongo en práctica lo aprendido. Pero me pregunto, por qué no. Si escribiera un poco de mí misma, no un diario, pero algo donde comparta más detalles de esta experiencia de escritor que da sus primeros pasos, quizás no resultaría muy triste y podría regalar un poco de mi optimismo y de lo poco que sé y sin dudas me resultaría más fácil escribir. Una especie de On writing de un blogracho…  Volviendo a poner los pies sobre la tierra y antes de finalizar, gracias a todos mis blogros y blogueros. Los resultados obtenidos para muchos será poco, para pocos será mucho, para mí una confirmación que tengo que seguir escribiendo, con o sin literatura.

05 Febrero 2015: ME GUSTA CUANDO TE GUSTO


Autor: Blogracho

Hace un mes me embarqué en esta aventura, y fue como zarpar en una de las carabelas de Colón. Pero no caí ni en la Niña, ni en La Pinta, ni en La Santa María; WordPress, esa fue mi nave.

Y si Colón descubrió América, yo me descubrí a mí misma en un nuevo mundo, que al cabo de un mes obtuvo: 1150 visitas, seguidores vía email 405 y blogueros 134, y 130 me gusta. Para muchos será poco, para pocos será mucho, para mí una confirmación de que tengo que seguir escribiendo, porque escribir es lo mío, porque escribir me gusta.

Y me gusta cuando te gusto, porque para mí es una recompensa a mi esfuerzo. Y me gusta aún más cuando vuelvo a gustarte porque aprendo a conocerte. Sé que uno de mis blogueros ama la ironía; que una es una romántica inexorable; otra es muy joven y tiene una mochila llena de sueños; sé que uno es un ilustre caballero y usa las buenas maneras para corregirte; que una se siente un poco grande para estar en éstas cosas pero ignora que tiene un espíritu fresco; uno es un gran poeta y yo adoro su poesía. Y ahora sé también que no soy la única a experimentar los traumas de la pubertad por la que atravesamos los escritores nóveles. Sé que a 405 he intrigado y que estoy tratando de descubrir qué cosa pudo haber sido.

Me gusta haber descubierto mi nuevo mundo, porque me estoy enriqueciendo con solo cuarenta y cuatro minutos al día.

Me gusta porque cada día me despierto con ganas de hacer mejor mi trabajo para poder llegar a mi casa y trabajar en lo que me gusta.

Me gusta porque ahora doy valor al tiempo, y he aprendido que diez minutos al día dedicados a cada uno de mis hijos haciendo lo que a ellos les gusta, valen más que mandarlos a las mejores universidades. Y me gusta porque con mi marido hago lo mismo, porque un matrimonio al fin y al cabo es como una novela que hay que ir construyendo todos los días.

Me gusta cuando recibo un mensaje porque siento que puedo comunicar con alguien y que lo que he escrito a alguien ha llegado; y me termino por convencer de que el mundo tiene ganas de hablar a pesar de lo que se dice, que la gente no comunica. Es que el Mundo sigue siendo el mismo, lo único que ha cambiado son los medios.

En algún libro leí que los lectores de Charles Dickens abarrotaban las calles en espera de la nave que llevaba los episodios de sus historias en América. Y cuando terminé de leer el párrafo pensé que eso era magnífico, lo máximo que le podía sucederle a un escritor. Y entonces volví a soñar y me decidí a zarpar en esa nave.

26 Enero 2015: ¿DE DÓNDE ME SACO LAS IDEAS?


Autor: Blogracho

Decir que tengo miedo es poco. Estoy aterrorizada.

Cuando escribía para mí era todo simple. Escribía cuando tenía tiempo, de corrido y sin hacer correcciones. Como la vida misma; un libro que se va haciendo segundo a segundo y sin derecho a hacer un paréntesis.

Había llegado a un punto en que estaba llenando esas páginas como subida en una caminadora. Todos los días era una carrera. Algunos días me parecía estar corriendo una maratón detrás de otra: Nueva York, Boston, Berlín, Paris. En Paris me hubiese gustado detenerme para admirar la Torre Eiffel, la Torre de Hierro; subirla por el exterior dando un paso a la vez y bajarla por el otro lado de igual manera y sin que me de vértigo.  Pero cuando menos me lo esperaba estaba en Tokio, en la Torre de Hierro de Tokio. Y si no fuese por el diploma no recordaría que gané la carrera en Londres, porque del premio ni hablar, va en beneficencia. ¡Joder! Ahora no sé si en realidad estuve o soñé haber estado en Chicago, Barcelona, Roma, Atenas y si regresé a Boston…  Y a pesar de todo este tran-tran, yo siempre seguía ahí, corriendo en esa puta caminadora y sin avanzar de una sola página.

Hasta que un día me dije: ¿Por qué no? Tanto ¿quién podrá leerme? Y por último, si me leen a quién podrá gustar lo que yo escribo…

¡Joder! ¿Y ahora qué hago? ¿De dónde me saco las ideas? Me tengo que subir de nuevo a la puta caminadora.

24 Enero 2015: HEMINGWAY Y EL PRINCIPITO


Autor: Blogracho

El primer borrador de todo libro es una mierda; lo que cuenta es terminarlo. Decía Hemingway.

Si esto hubiese llegado a mis oídos dos años atrás, ni mi primer relato ni la pasión que nutría por la escritura, hubiesen terminado en el wáter.

Me deshice de mi primer borrador apenas terminé de leerlo y después de haber concluido, sin dificultad y en completa autonomía, que era un gran y colosal mojón de palabras.

Desde ahí me obligué a padecer de retención fecal hasta que, por casualidad o por obra divina, llámenlo como quieran, supe como la pensaba Hemingway; y sus palabras se tatuaron en mis manos con la misma mierda que un año atrás yo misma había descargado en el wáter.

Por ahí también escuché que el primer borrador tiene que ser escrito con el corazón, mientras las elaboraciones sucesivas deben ser escritas con el cerebro.

Desde ese entonces, cuando escribo, me gusta imaginar que soy el Vanidoso del Principito y que escribo con toda la abundancia de mi corazón y que soy el único escritor a habitar en la blogsfera y que cuando pasa por mi mundo un bloguero siempre me dirá que le gusta lo que yo escribo. Después pero vuelvo a ser Blogracho. Entonces pasa el Principito y me pregunta por qué estoy de nuevo Blogracho y no escribo. Y yo le respondo para olvidar. ¿Olvidar que cosa? Olvidar que tengo vergüenza. ¿Vergüenza de qué cosa? Vergüenza del corazón con el que escribo.

* El Principito,Antoine de Saint-Exupéry

21 Enero 2015: YO GANAS SIEMPRE TENGO


Autor: Blogracho

De dos años a esta parte me volví obsesionada de los libros.

Así como pasa con la ropa, los discos, las películas, los juegos electrónicos o cualquier cosa que implique sacar plata del bolsillo. A mí me pasa con los libros.

Yo amo comprar libros por el solo gusto de tenerlos; para que cuando tenga ganas, de leerlos, estén ahí, prontos y a mi disposición.

Yo ganas siempre tengo. Tiempo para hacerlo es lo que me falta.

Pero desde hoy y por el resto del año, no compraré ni un solo libro. Lo prometo. Y a ver si comienzo a leer algo, que el arte no se transmite por telepatía.

Ni siquiera para un quickie tengo tiempo.

Es así señores escritores, si no se nos ulceran los codos de tanto martillar el teclado y no nos curamos las cataratas con Colirio de Lectura, este aparato reproductor de palabras se nos oxida.

Por eso desde hoy comienzo a hacerlo cada vez que tenga ganas, aunque me falte el tiempo. Un quickie al día o máximo cada dos días.

Escritura quickie, lectura quickie. De un solo tirón, pero con derecho a repetir.